No me arrepiento de nada, pero me enoja darme cuenta que fui demasiado buena con gente que no lo merecía.
No me arrepiento de nada, pero me enoja darme cuenta que fui demasiado buena con gente que no lo merecía.
A nadie le deseo no poder dormir por preguntarse por qué no fue suficiente para alguien.
“Ella sabía que él no la quería, pero aún sabiéndolo, no dejaba de emocionarse cuando recibía un mensaje de él.”—